Para muchos el remodelar su casa puede ser una experiencia emocionante, pero también un desafío si no se planifica adecuadamente. Al momento de remodelar una casa o apartamento, uno de los errores más comunes que se cometen es no definir un presupuesto que se ajuste a la realidad económica de los propietarios. En el momento de iniciar con un proyecto de este tipo, es fácil dejarse llevar por la emoción del momento y no ser conscientes del alto costo de factores como: permisos de construcción o gastos inesperados.
Para evitar sorpresas con el presupuesto, es recomendable que se asigne un porcentaje extra sobre el presupuesto inicial, es importante tener un “colchón” o un fondo en caso de gastos que podrían surgir a lo largo del proceso de remodelación.
Otro error común es no contratar a los profesionales adecuados. Aunque existan tareas que parezcan fáciles de hacer por cuenta propia, es muy importante contar con expertos que puedan asegurar un trabajo bien hecho. Un arquitecto o contratista con experiencia no solo ayudará a evitar problemas estructurales, sino que también puede ayudar a optimizar los recursos y reducir el tiempo que toma la obra. Para conseguir un profesional adecuado es necesario investigar referencias, comparar presupuestos y asegurarse que las personas que se contraten cuenta con la experiencia necesaria para llevar a cabo el proyecto.
Otros errores comunes durante el proceso de remodelación son: 1. Una planificación deficiente del proyecto. 2. Cambiar el diseño una vez iniciado el proyecto. 3. Elegir materiales baratos.
Pero, ¿por qué estos errores pueden afectar el proceso de remodelación? En primer lugar, la mala planificación, la falta de un cronograma claro o la falta de coordinación entre proveedores pueden hacer que las remodelaciones se extiendan más de lo previsto. Para evitar esto, es clave establecer un calendario realista y considerar factores externos, como el clima, especialmente en trabajos exteriores.
En segundo lugar, cambiar el diseño durante la remodelación puede aumentar los costos y retrasar aún más el trabajo. Lo ideal es tener claro el diseño y los cambios que se quieren realizar desde el inicio, y asegurarse de que se ajusten a las necesidades a largo plazo.
En tercer lugar, otro error común es elegir materiales baratos o de mala calidad para ahorrar dinero, lo que puede generar gastos adicionales a largo plazo por reparaciones o reemplazos. Es mejor optar por materiales duraderos y funcionales, lo que evitará futuros gastos.
Finalmente, la comunicación constante con los encargados del proyecto de remodelación es fundamental. Mantener a todas las personas alineadas con el diseño, los plazos y los costos evita malentendidos y retrasos, asegurando una remodelación exitosa y de calidad.