Brian Chesky y Joe Gebbia fundaron Airbnb en 2008, cuando estos dos amigos empezaron a alquilar colchones inflables en su apartamento en San Francisco para ganar algo de dinero extra. Con el paso del tiempo, la idea se transformó en una plataforma de renombre mundial que ayuda a los propietarios a alquilar sus viviendas a corto plazo para turistas. En la actualidad, son un proveedor líder de alojamiento y operan en más de 190 países. Además, cuentan con millones de anuncios en todo el mundo.
El crecimiento de Airbnb ha transformado la forma en que las personas buscan alojamiento y ha tenido un impacto significativo en el mercado inmobiliario. A continuación, se exploran algunos de sus efectos principales:
1. Aumento de los precios de alquiler y compra
La transformación de unidades residenciales en alquileres a corto plazo ha aumentado en muchas ciudades, especialmente en destinos turísticos, reduciendo la oferta de viviendas a largo plazo. Esta transición ha resultado en un aumento en los costos de alquiler y compra de propiedades, ya que los propietarios prefieren alquilar a turistas de corto plazo que pagan más que los inquilinos de largo plazo.
2. Gentrificación y desplazamiento de residentes
Airbnb es responsable de la gentrificación de varios vecindarios, ya que los propietarios buscan obtener mayores ganancias poniendo en alquiler sus viviendas para huéspedes temporales. Como resultado, las personas locales pueden verse obligadas a abandonar la zona debido al aumento de los precios de alquiler y la escasez de viviendas disponibles.
3. Transformación de vecindarios
La llegada masiva de turistas a zonas residenciales puede cambiar la dinámica de los barrios. Aunque Airbnb genera ingresos adicionales para los anfitriones y dinamiza la economía local, también puede afectar la convivencia, aumentar la contaminación sonora y reducir la disponibilidad de servicios esenciales para los residentes permanentes.
4. Regulación y restricciones gubernamentales
En respuesta a los efectos negativos de Airbnb, muchos gobiernos han impuesto regulaciones. Entre estas medidas se incluyen límites en la cantidad de días que una propiedad puede alquilarse en Airbnb, la obligación de que los anfitriones se registren y la imposición de impuestos adicionales. Estas políticas buscan equilibrar los beneficios del turismo con la necesidad de mantener viviendas accesibles.
Estos son algunos ejemplos de restricciones en países del primer mundo:
Ámsterdam: el alquiler de casas completas está limitado a 60 días al año y esto se va a reducir a la mitad.
Barcelona: los alquileres de corta duración deben tener una licencia y no se están emitiendo licencias nuevas.
Berlín: los propietarios necesitan un permiso para alquilar el 50% o más de su residencia principal durante un periodo de tiempo corto.
Londres: los alquileres de corta duración de casas enteras se restringen a 90 días al año.
Palma: el alcalde ha anunciado la prohibición de los alquileres de corta duración.
Nueva York: normalmente es ilegal alquilar pisos durante 30 días consecutivos o menos, a no ser que el anfitrión esté presente.
París: los alquileres de corta duración están limitados a 120 días al año.
San Francisco: los anfitriones deben registrarse como empresa y obtener certificados para el alquiler de corta duración. El alquiler de propiedades enteras está limitado a 90 días al año.
Singapur: el periodo mínimo de alquiler de vivienda pública es de seis meses consecutivos.
Tokio: el home sharing se legalizó solo en 2017 y está limitado a 180 días al año.
Fuente: Bnzero.com
Conclusión
Airbnb ha cambiado por completo la forma en que las personas viajan y ha abierto nuevas oportunidades económicas tanto para propietarios como para inversionistas. Sin embargo, también ha presentado numerosos desafíos en el sector inmobiliario, especialmente en términos de accesibilidad y asequibilidad de la vivienda. Dentro de los sectores del turismo y bienes raíces, las plataformas de alquiler vacacional como Airbnb han dejado una huella significativa, pero no sin alterar el funcionamiento de muchos sectores existentes.